Trabajos de agricultura en Portugal- Trabajos de recogida de fruta

¡¡¡Sam nos hacía mucho trabajo gratis y se lo tomaba muy deportivamente!!! Es una persona muy dulce y amable con un cuerpo potente y mucha pasión por el deporte y el ejercicio, por lo que hacía diferentes deportes casi todas las tardes con diferentes personas. También preguntaba muy a menudo para aprender y entender mejor el proyecto.

Ian nos ayudó por lo menos 3 o 4 semanas el pasado agosto. Es un gran compañero. Un trabajador muy responsable y enérgico, inteligente y sabio. Ayudó MUCHO con el duro trabajo físico esparciendo estiércol durante muchos días y también estuvo siempre dando una mano extra tratando de mantener el orden dentro de la cocina y en general en la casa a pesar de que siempre estaba durmiendo en… leer más su propia tienda de campaña.

Quiero agradecer a este lugar por haberme acogido tan cálidamente. Por ser esta gente como es. He aprendido mucho. Sobre la agricultura ecológica, sobre la gente, sobre las diferentes formas de vivir, sobre Cataluña, sobre la artesanía y la música, sobre mí mismo, y muchas otras cosas. Pude tomar iniciativas y participar en cosas, también más allá del trabajo diario, y aprovechar las oportunidades que me permitían hacer cosas creativas cada día. ¡Nunca fue aburrido! He estado allí 2 veces, durante 2-3 meses y realmente he mejorado mi español. Ahora incluso puedo decir algunas cosas en catalán, como “voleu fer una petita pausa?”, que puede ser útil cuando estás cansado y necesitas una taza de café.

Leer más  Que significa k en seguidores

Las explotaciones freseras españolas del infierno

Más de la mitad de las frutas y verduras de Europa se cultivan en el sur de España. Gran parte de los productos cultivados se destinan a los supermercados del Reino Unido. Pero los trabajadores de la región llevan muchos años protestando contra la grave explotación.

Kilómetros de invernaderos de plástico cubren el paisaje almeriense, donde se cultivan pimientos, tomates y otras hortalizas. Los invernaderos están rodeados de refugios improvisados, donde viven muchos de los trabajadores y que periódicamente son arrasados por las autoridades locales. Sus habitantes dicen que están hacinados y a menudo sin agua corriente.

Miles de trabajadores inmigrantes de las regiones españolas de Huelva y Almería trabajan en condiciones extenuantes, recogiendo hortalizas y frutos rojos que se venden en los supermercados del Reino Unido. Desde hace más de 20 años, los trabajadores denuncian flagrantes abusos de los derechos básicos.

A menudo reciben tan sólo 32 euros por una jornada de ocho horas. A menudo se espera que los empleados sigan trabajando mientras se rocían productos agroquímicos peligrosos en los invernaderos o que los utilicen sin la protección adecuada.

Los recolectores de fruta en España sufren unas condiciones agotadoras

El dinero no crece en los árboles, pero la fruta sí, y en estos tiempos difíciles, nuestros productores necesitan trabajadores adicionales y fiables para ayudar a llevar las bayas de nuestras plantas a sus mesas. Nuestros agricultores están contratando recolectores para garantizar que nuestras bayas sigan llegando de la granja a la mesa en un momento en el que los alimentos sanos y frescos son cada vez más importantes.

Leer más  Seguro medico viaje usa mapfre

Para llevar nuestra fruta a los estantes de los minoristas, se necesitan muchas personas con talento. Los recolectores de fruta, en particular, son esenciales, ya que las fresas, las frambuesas, los arándanos y las moras deben manipularse con cuidado. Pueden magullarse con facilidad y garantizar que nuestra fruta llegue a los consumidores en las mejores condiciones posibles, minimizando los residuos, es de vital importancia para nosotros y nuestros proveedores. Por lo tanto, los recolectores de fruta deben ser fiables, trabajadores y diligentes para recoger la fruta a buen ritmo y sin desperdicios. La mayor parte de nuestra fruta está sobre la mesa, lo que significa que está a la altura de la cintura, por lo que los recolectores pueden disfrutar de un día de trabajo a la intemperie sin tener que agacharse constantemente.

Trabajadores de la fruta: ‘Si no quieres trabajar como una esclava, estás fuera’

La tormenta diplomática en torno a las trabajadoras marroquíes ha molestado a muchos agricultores del sector, según explicaron fuentes empresariales a DW. Creen que las autoridades del país vecino podrían dejar de ser un socio de confianza.Desde finales de los años 90, miles de temporeras marroquíes vienen cada año para la cosecha de fresas. Ahora los agricultores buscan alternativas para mantener sus negocios: “Hemos pedido al Gobierno que nos permita contratar temporeros de otros países de la Unión Europea y de fuera de ella”, dijo a DW Freshuelva, la asociación de productores de fresas de la provincia de Huelva, “El objetivo es diversificar nuestra mano de obra y evitar problemas en su llegada y regreso, como los ocurridos este año”. Esos otros países, dijo Freshuelva, podrían estar en Europa del Este o en América Latina.

Leer más  Temporada de cerezas en mexico

Interfresa, una asociación regional de empresarios de la fresa, dijo a DW que “no queremos renunciar a Marruecos, sino que queremos diversificar”. Pero también dijo que esta contratación sólo puede producirse en el marco de acuerdos internacionales que tiene que firmar el Gobierno español. Además, Interfresa dijo que “América Latina está a miles de kilómetros”. Un puñado de agricultores dijo a DW que ahora miran a Europa del Este con esperanza.El gobierno español no respondió a una petición de comentarios.Para quienes han estado asistiendo a los trabajadores inmigrantes, no se trata de sustituir un país por otro. “La pandemia de coronavirus ha puesto de manifiesto la incapacidad del sistema para proteger los derechos humanos y la dignidad de los recolectores”, dijo José María Castellón. “Cambiar su país de origen no cambia la causa de los problemas, es sólo un parche”. Alicia Navascues cree que “este modelo de contratación es una forma moderna de esclavitud”. Si las condiciones de trabajo fueran dignas, señala, la población local estaría dispuesta a aceptar estos trabajos, ya que la provincia ha tenido una alta tasa de desempleo en los últimos años: “Este modelo de explotación capitalista no funciona, no para estas mujeres”, afirma. Pero por ahora parece que hará falta algo más que una pandemia para cambiarlo.

Por Ricardo Piñero

Hola mundo, soy Ricardo Piñero. En mi blog encontrarás diversas noticias de actualidad.