Genu varum icd-10

ResumenAntecedentesLa lesión del ligamento cruzado anterior (LCA) puede estar asociada a un genu varo. Hay algunas indicaciones en las que la deformidad en varo puede corregirse en el momento de la reconstrucción del LCA. Sin embargo, como el genu varum se origina principalmente en la tibia y la presencia simultánea de deficiencia del LCA y genu varum originado en el fémur es poco común, sólo unos pocos artículos han descrito su tratamiento para los pacientes con deficiencia del LCA y genu varum originado en el fémur.Presentación de casosUn paciente joven acudió a nuestra clínica con una queja de dolor en la rodilla derecha y cediendo. Las pruebas posteriores revelaron una rotura completa del LCA, una leve artrosis medial de la rodilla y un genu varum de origen femoral en la rodilla derecha. El paciente fue tratado con una reconstrucción del LCA y una osteotomía distal del fémur simultáneamente. La reconstrucción aislada del LCA en pacientes con deficiencia del LCA y genu varum simultáneos puede acelerar la degeneración de la rodilla.Nivel de evidenciaIV

Coxa valga y genu varum

Un total de 25 niños (37 piernas y 51 segmentos) con deformidades del plano coronal alrededor de la rodilla fueron tratados con la aplicación extraperióstica de una placa flexible de dos agujeros y tornillos. La edad media era de 11,6 años (5,5 a 14,9), el ángulo medio de la deformidad tratada era de 8,3 grados y el tiempo medio de corrección era de 16,1 meses (7 a 37,3). Hubo una tasa media de corrección de 0,7 grados al mes en el fémur (0,3 grados a 1,5 grados), 0,5 grados al mes en la tibia (0,1 grados a 0,9 grados) y 1,2 grados al mes (0,1 grados a 2,2 grados) si el fémur y la tibia se trataban simultáneamente. La corrección fue más rápida si el niño era menor de 10 años (p = 0,05). Los pacientes fueron revisados entre seis y 32 meses después de la retirada de la placa. Un niño tuvo una deformidad de rebote, pero no se encontraron ataduras fisiológicas permanentes. La técnica de crecimiento guiado, realizada con una placa de titanio flexible, es sencilla y segura para tratar las deformidades periarticulares de la pierna.

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Golpear las rodillas

Métodos: Este estudio se realizó en 280 pacientes con sobrepeso u obesidad (con IMC > 25kg/m2) que fueron remitidos al hospital Rasoul Akram de Teherán entre 2017 y 2018. Se utilizaron varios métodos no radiográficos que incluían la medición del ángulo Q, la distancia intermaleolar y la distancia entre dos rodillas para determinar el genu varum y el genu valgum.    También se calculó el IMC dividiendo el peso por el cuadrado de la altura.

Resultados: La prevalencia del genu varum y del genu valgum fue del 8,6% y del 10,0% respectivamente. Hubo una correlación adversa significativa entre el ángulo Q y el IMC. El IMC medio en los pacientes con y sin genu varum fue de 39,07 ± 6,41 kg/m2 y 42,1 ± 2,26 kg/m2, respectivamente, que fue significativamente menor en el grupo con genu varum (P = 0,008). Asimismo, la media del IMC en los pacientes con y sin genu valgum fue de 43,39 ± 3,33 kg/m2 y 41,58 ± 4,61 kg/m2, respectivamente, que fue significativamente mayor en el grupo de genuvalgum (P = 0,044). Además, hubo una correlación directa entre el IMC de los pacientes con la distancia intermaleolar y una correlación inversa entre el IMC y la distancia entre las dos rodillas.

Genu recurvatum

Este estudio se realizó en 280 pacientes con sobrepeso u obesidad (con IMC > 25kg/m2) que fueron remitidos al hospital Rasoul Akram de Teherán entre 2017 y 2018. Se utilizaron varios métodos no radiográficos que incluían la medición del ángulo Q, la distancia intermaleolar y la distancia entre dos rodillas para determinar el genu varum y el genu valgum. El IMC también se calculó dividiendo el peso por el cuadrado de la altura.

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La prevalencia del genu varum y del genu valgum fue del 8,6% y del 10,0% respectivamente. Hubo una correlación adversa significativa entre el ángulo Q y el IMC. El IMC medio en los pacientes con y sin genu varum fue de 39,07 ± 6,41 kg/m2 y 42,1 ± 2,26 kg/m2, respectivamente, que fue significativamente inferior en el grupo de genu varum (P = 0,008). Asimismo, la media del IMC en los pacientes con y sin genu valgum fue de 43,39 ± 3,33 kg/m2 y 41,58 ± 4,61 kg/m2, respectivamente, que fue significativamente mayor en el grupo de genuvalgum (P = 0,044). Además, hubo una correlación directa entre el IMC de los pacientes con la distancia intermaleolar y una correlación inversa entre el IMC y la distancia entre las dos rodillas.

Por Ricardo Piñero

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